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Risotto de Champiñones: La Receta que Transforma Cualquier Cena en una Ocasión Especial

Risotto de Champiñones: La Receta que Transforma Cualquier Cena en una Ocasión Especial

Risotto de hongos con caldo aromático, mantequilla fría y generoso queso parmesano: cada cucharada es una experiencia que combina sofisticación con pura comodidad.
Tiempo de preparación 50 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo Total 1 hora 15 minutos
Raciones: 4 porciones

Ingredientes
  

Ingredientes
  • Para el risotto
  • g de arroz arborio (o carnaroli — ideal para risottos)
  • g de champiñones frescos variados (champiñón, portobello, shiitake o shimeji)
  • g de hongos secos porcini (fundamentales para el sabor profundo)
  • cebolla pequeña picada finamente
  • dientes de ajo picados finamente
  • ml de vino blanco seco de buena calidad
  • litro de caldo de verduras o pollo caliente
  • cucharadas de mantequilla sin sal fría (divididas en dos partes)
  • g de parmesano rallado al momento (más para servir)
  • cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • Para finalizar
  • Tomillo fresco o perejil picado
  • Un chorrito de aceite de trufa (opcional, pero transforma el plato)
  • Parmesano extra en lascas o recién rallado

Method
 

Preparación
  1. Prepara el caldo caliente
  2. Agrega el arroz arborio y remueve durante 2 minutos hasta que los granos estén calientes y ligeramente transparentes en los bordes. Este paso, llamado tostatura, sella el almidón del arroz.
  3. Añade el vino blanco y remueve hasta que el líquido se absorba completamente. El alcohol debe evaporarse, lo que toma unos 2 minutos.
  4. Cocina el risotto con el caldo
  5. Agrega una cucharada grande de caldo caliente y remueve lentamente hasta que casi se absorba. Repite el proceso durante 18–20 minutos, añadiendo caldo poco a poco. Incorpora los porcini rehidratados y la mitad de los champiñones salteados a mitad de la cocción.
  6. Sirve inmediatamente

Notas

Nunca laves el arroz arborio: el almidón crea la cremosidad. Caldo siempre caliente: el caldo frío interrumpe la cocción. No abandones el risotto: requiere atención constante. Usa un buen vino: si no lo beberías, no lo cocines.